Comparación de la eficacia de dos hierros inyectables, el gleptoferrón y el dextrano, para la prevención de la anemia en lechones lactantes

 

 

Este documento es una adaptación del artículo: Sperling D. et al. (2018). “Comparative efficacy of two parenteral iron-containing preparations…”. Veterinary Record Open 5:e000317. 

 

Introducción


La anemia por deficiencia de hierro es un problema muy frecuente en los lechones debido a que nacen con pocas reservas de hierro y la leche materna contiene poco hierro, además, crecen muy deprisa, lo que aumenta sus necesidades. Sin un aporte externo de hierro poco después del nacimiento, la anemia aparece inevitablemente, lo que afecta negativamente a su desarrollo y los hace más vulnerables a enfermedades.

El objetivo de este estudio fue evaluar la eficacia hematínica de un nuevo producto combinado que integra gleptoferrón y toltrazurilo (Forceris,) en comparación con el hierro dextrano (Uniferon 200) en lechones.

Materiales y métodos

El estudio se realizó con un diseño experimental aleatorizado, en paralelo y ciego, utilizando cuatro cerdas y sus camadas en un mismo centro experimental. Cada lechón fue considerado como unidad experimental y se incluyeron animales sanos con un peso mínimo de 900 g tras el nacimiento. 

A las 24–48 horas de vida, un grupo recibió 200 mg de hierro gleptoferrón (Forceris) y el otro 200 mg de hierro dextrano (Uniferon), ambos por vía intramuscular. Además, el grupo Uniferon recibió a las 72-96 h 20mg toltrazurilo oral / kg de peso, según las recomendaciones del fabricante, para equilibrar el tratamiento.

Se registró el peso el día 1 y semanalmente, y se monitorizó diariamente la salud de las cerdas y los lechones hasta el fin del estudio (día 31). 

Se tomaron muestras de sangre de los lechones antes del tratamiento y en los días 18 y 31 de vida. Los análisis hematológicos incluyeron los siguientes parámetros: recuento de eritrocitos, nivel hemoglobina (Hb), hematocrito (Ht), volumen corpuscular medio (MCV), y concentración de hemoglobina corpuscular media (MCHC) y otros índices eritrocitarios. Además, se determinaron el hierro plasmático y la capacidad total de fijación de hierro. A partir de estos valores se calculó el porcentaje de saturación de transferrina (TSAT).

Se calcularon estadísticas descriptivas y se compararon los grupos mediante pruebas estadísticas (ANOVA o Mann-Whitney), considerando diferencias significativas cuando p<0,05. Además, se utilizó regresión lineal para analizar el crecimiento y los niveles de hemoglobina al final del estudio (día 31).

Resultados

No se observaron diferencias significativas en el peso corporal ni en valores hematológicos entre grupos el día 1 del estudio (SD 1), lo que confirma una comparación equilibrada. Entre el 43 % y el 50 % de los lechones presentaban anemia límite (Hb < 9 g/dl).

Las ganancias medias de peso corporal entre el día 1 y día 29 del estudio (SD 29) no mostraron diferencias significativas entre grupos.

Tras el tratamiento, los niveles de Hb aumentaron en ambos grupos. El día 18, no hubo diferencias significativas, pero en el grupo dextrano, 2 de 11 lechones presentaban niveles de Hb <11 g/dl, mientras que todos los lechones del grupo Forceris tenían niveles muy por encima de este valor. El día 31, el grupo Forceris fue significativamente superior, con niveles >9 g/dl en todos los lechones, mientras que 2 de 12 lechones del grupo dextrano presentaban anemia (Hb <9 g/dl) en ese momento (tabla 1 y figura 1).

Cuando se comparó el incremento de peso corporal de los lechones entre el día 1 y el día 29 con los niveles de hemoglobina (Hb) en el día 31, el análisis de regresión mostró una correlación negativa significativa en el grupo dextrano (R² = 0,3446; P = 0,0448), pero no en el grupo Forceris (R² = 0,0025; P = 0,8720), lo que indica que, en este último, los niveles de Hb se mantuvieron estables independientemente del crecimiento de los lechones.

El día 18 del estudio, el hierro plasmático y el % TSAT fueron significativamente más altos en el grupo Forceris, y el día 31 del estudio, la Hb, la Ht, el MCV, el MCH, el CHCM, el hierro plasmático y el TSAT fueron significativamente más altos y la TIBC fue significativamente más baja en el grupo Forceris (tabla 1).

Tabla 1: Cambios en los parámetros hematológicos, el hierro plasmático, la capacidad total de fijación de hierro y la saturación de transferrina tras la administración intramuscular única de 200 mg de hierro como Forceris o Uniferon 200.

comparacion-dos-hierros-tabla

*Diferencia significativa entre grupos (en negrita): *P<0.05, **P<0.01. NS: no significativo.

 

comparacion-dos-hierros-graphics

Figura 1. Valores individuales y medias ± desviaciones estándar de los niveles de hemoglobina (g/dl) tras la administración intramuscular de dosis de 200 mg de hierro a lechones en forma de Forceris o Uniferon 200. Categorías de color: rojo: anémico (Hb <9 g/dl), verde: 9≤Hb≤ 11 g/dl, azul: Hb >11 g/dl según Bhattarai y Nielsen³⁰ y Perri et al.³⁷

Discusión

La deficiencia de hierro ocurre cuando las reservas del organismo se agotan, pudiendo ser leve (sin anemia) o progresar hasta anemia ferropénica. Se caracteriza por baja hemoglobina, hierro y ferritina bajos, baja saturación de transferrina (TSAT) y alta TIBC.

La hemoglobina es el principal indicador de anemia y de respuesta al tratamiento. Normalmente, se considera anemia por debajo de 9 g/dl, mientras que valores entre 9–11 g/dl indican normalidad o una fase inicial de anemia.

El hierro plasmático, la TIBC (capacidad total de unión al hierro) y la saturación de transferrina (TSAT) son marcadores útiles del estado del hierro. La CPT indica la cantidad de hierro que el plasma podría unir y se encuentra aumentada en lechones anémicos. El hierro plasmático, en combinación con la CPT, así como el % de TSAT y la ferritina, se consideran índices hematológicos para mejorar los indicadores tempranos de anemia. La ferritina plasmática, sola o en combinación con la CPT, es directamente proporcional a las reservas de hierro del organismo en individuos sanos.

Tras la administración IM de 200 mg de hierro al nacer, los niveles de Hb podrían descender ya a los 17 días de edad. Aunque en el día 18 los niveles medios de Hb no mostraban diferencias estadísticas entre grupos, en el grupo dextrano ya aparecían signos de deficiencia leve en algunos animales y el día 31, las diferencias sí fueron significativas: en el grupo dextrano hubo más casos de anemia (Hb < 9 g/dl) y menos lechones con valores >11 g/dl, lo que indica que Forceris presenta una mayor eficacia en la producción de Hb y en la prevención de la anemia.

Se suele señalar que, especialmente, los lechones de mayor tamaño y crecimiento rápido corren el riesgo de desarrollar anemia en la primera o segunda etapa, y en el presente estudio los valores de Hb se correlacionaron negativamente con el aumento de peso corporal a día 31. Si embargo, cuando se analizaron los dos grupos por separado, esta correlación solo se observó en el grupo dextrano, pero no en el de Forceris. Una posible explicación es que Forceris (gleptoferrón) se absorbe mejor (hasta 4,6 veces más que el hierro dextrano), proporcionando un aporte de hierro más sostenido durante el tiempo, evitando la anemia.

En comparación con la Hb, la interpretación de los parámetros bioquímicos del hierro plasmático en lechones no es tan sencilla, ya que los valores de referencia difieren. Sin embargo, una disminución en la concentración sérica de hierro y en el %TSAT al mismo tiempo que aumenta la TIBC durante la deficiencia de hierro, puede considerarse un indicador precoz más sensible que la evaluación de la Hb por sí sola.

En cuanto a los demás parámetros hematológicos (RBC, Ht, MCV, MCHC, CHCM), Forceris presenta mejore niveles (Ht, el VCM, el MCH y el CHCM) al día 31 sin salir del rango fisiológico, mientras que el hierro dextrano muestra mayor alteración, especialmente en el VCM.  

Los parámetros tradicionales como el recuento de glóbulos rojos no detectan bien cambios rápidos porque los eritrocitos viven mucho tiempo. En cambio, el VCM, el MCH y los reticulocitos reflejan mejor la actividad reciente de la médula ósea y permiten detectar antes la deficiencia de hierro. Cuando la falta de hierro se prolonga, el VCM disminuye (aparecen glóbulos rojos más pequeños). En este estudio, la reducción significativa del VCM en el día 31 indica que la disponibilidad del hierro administrado como hierro dextrano es menor a largo plazo en comparación con Forceris (gleptoferrón).

 

Conclusión

El estudio demuestra que los dos productos evaluados resultaron eficaces en la prevención de la anemia ferropénica. Sin embargo, Forceris (gleptoferrón) demostró una mayor actividad antianémica en comparación con hierro dextrano, sin que se registraran lechones anémicos y con niveles más altos de hierro plasmático y mejores parámetros hematológicos al final del estudio.