La llegada en 2020 de la variante de PRRS-1 de alta virulencia “Rosalía”, ha provocado grandes cambios en la estructura productiva de las granjas en España. Una parte importante de granjas ha pasado a producir con manejo en bandas superior a una semana (MEB>1s) y en concreto el MEB cada 5 semanas con destete a 28 días (MEB5s28d) se ha puesto muy de moda. Además, en muchos casos se han extremado otras medidas relacionadas con la bioseguridad externa e interna para lograr una mayor estabilidad sanitaria frente a PRRS. En este artículo revisaremos todas estas medidas.
Puntos críticos en la estabilización sanitaria
La situación ideal sería trabajar con granjas libres de patógenos, pero en la práctica, debemos aprender a convivir con diversas enfermedades inherentes a los animales y de compleja o imposible erradicación, por las condiciones epidemiológicas de la granja o por la naturaleza del patógeno que las produce. Las vacunas y el manejo sanitario de la granja ayudan a alcanzar una determinada estabilidad sanitaria, donde el objetivo es lograr que los síntomas clínicos sean lo menos manifiestos posibles, a pesar de estar presente el agente infeccioso en particular.
Probablemente, en el caso del virus PRRS es donde la estabilización sanitaria constituye un mayor reto. Los puntos críticos son los siguientes:
1. Extremar la bioseguridad externa
Como es lógico, si conseguimos mantenernos libres de PRRS, ya no deberemos preocuparnos de su estabilización… La bioseguridad continúa siendo importante en granjas positivas para evitar la entrada de variantes nuevas, que es el primer riesgo de desestabilización. No es el objetivo de este artículo revisar todas las medidas de bioseguridad, pero está claro que en general la mayoría de las granjas han mejorado estas medidas. Por ejemplo, en algunos casos ya se están construyendo granjas con aire filtrado.
2. Adaptación de nulíparas
El segundo riesgo de desestabilización de una granja viene derivado de la entrada de reposición externa, alrededor de un 20% de cerdas en cada lote de cubrición. La correcta adaptación de las nulíparas, que deberían ser negativas a la llegada, es probablemente, el principal reto para lograr una buena estabilidad frente a PRRS. Algunas de las granjas están transformándose en sistemas de autorreposición, incluso con cerrado de la granja a la entrada de animales externos, aunque sea a costa de perjudicar la evolución genética.
3. Volumen de producción y nacimiento constante de lechones
En un sitio 1 de 1000 cerdas con destete semanal a 28 días (MEB1s28d), tendremos, a parte de las cerdas, alrededor de 2500 lechones lactantes de 4 edades distintas. Los tratamientos y movimientos de lechones que se practican habitualmente durante la fase de lactación, favorecen la diseminación del PRRSv entre lotes, perjudicando la estabilidad del rebaño. La práctica de protocolos estilo Mc Rebel y el MEB>1s ayudan a controlar esta diseminación, al reducir el número de edades presentes simultáneamente en maternidad.
4. Movimiento de lechones al destete y traslado de sitio 1 a sitio 2
La mezcla que se genera al destetar a los lechones de las distintas salas, subirlos al camión (si el sitio 2 está alejado) y seleccionar por sexo y por tamaño, favorece la diseminación del PRRSv, a pesar de que el número de lechones destetados positivos sea muy bajo. Mejorar en este sentido no es nada fácil, pero algunas granjas están moviendo las camadas a transición con el mínimo de mezclas, sin seleccionar por tamaño ni por sexo. Incluso algunas granjas se han diseñado con corrales de transición que a la vez sirven de maternidad y donde las camadas no se mezclan hasta la salida a cebo.
5. Circulación del PRRS entre los distintos lotes en fase de crecimiento
Destetando 600 lechones semanalmente y alojándolos durante 7 semanas en transición, tenemos unos 4200 lechones de distinta edad, estado sanitario y nivel inmunitario alojados en un espacio muy reducido. Este punto es probablemente el más conflictivo en las granjas positivas a PRRSv, y más aún en las positivas a cepa Rosalía. La coexistencia de distintas edades favorece la infección de los lechones recién entrados de forma constante y muy temprana, debido a la alta capacidad de propagación de esta variante. El MEB>1s es prácticamente la única medida que puede ayudar en este punto. Cuantas menos edades distintas coincidan en el mismo espacio, mejor, lo que va a depender del sistema de MEB>1s escogido. Lo mismo va a suceder en la fase de cebo.
6. Extremar la bioseguridad interna
Todas las medidas del protocolo McRebel que puedan llevarse a cabo en todas las fases productivas, serán de gran ayuda para lograr la estabilidad frente a PRRSv. Así pues el MEB>1s puede considerarse como una importante medida de bioseguridad interna.
7. Erradicación de PRRSv
En algunos casos es posible plantearse protocolos de erradicación, siempre y cuando haya ciertas garantías de mantener la granja negativa durante un tiempo mínimo. Una opción muy eficaz es la despoblación total, pero implica una pérdida de producción muy importante y mucho tiempo a retomarla. También es posible establecer protocolos de erradicación, sin el vaciado de la granja, deteniendo la entrada de reposición y con la fase de transición vacía o alejada del sitio 1. A estos protocolos ayudan mucho los sistemas de MEB>1s, ya que reducen la circulación del virus en maternidad de una forma más eficaz.
MEB5s: FACTORES A TENER EN CUENTA
Este sistema está demostrando muy buenos resultados en granjas positivas a PRRS cepa Rosalía. Sin embargo, tiene una serie de implicaciones que hay que tener en cuenta:
1. Necesidad de afinar en la consecución del objetivo partos
Esta es una situación asociada a todos los MEB>1s. Las bandas semanales permiten una cierta holgura, donde la falta de partos en una semana puede compensarse con más partos en el siguiente lote. Sin embargo, esta holgura favorece que se empiecen a quebrar las normas de un buen manejo TD-TF, favoreciendo la mezcla de edades. Para lograr un objetivo de partos lo más regular posible es imprescindible programar correctamente la reposición con altrenogest y conseguir una óptima salida en celo y fertilidad de todas las cerdas. También es muy recomendable desviejar después de haber pasado el ecógrafo, cubriendo más cerdas de las necesarias para garantizar el objetivo de partos y descartando las sobrantes.
2. Pérdida 5% censo en relación con MEB1s28d
Hay que tener en cuenta que se pierde algo de volumen de producción al pasar a MEB5s28d. Esto sucede porque el ciclo reproductivo de 21 semanas no es enteramente divisible entre las 5 semanas de intervalo entre lotes, lo que genera una distancia entre lotes de 5 / 5 / 5 / 6 semanas. Esto conduce a una alteración del orden de tareas en relación al MEB5s21s.
3. Agrupamiento de tareas. 2,5 semanas con elevada carga de trabajo y 2,5 con baja carga
El resultado es interesante, ya que nunca coinciden destetes con partos y las cubriciones están distanciadas de los partos. Sin embargo, conlleva agrupar mucho estas 3 principales actividades. Para gestionarlo, las empresas con varias granjas cercanas entre sí pueden compartir parte del personal.

Organización semanal de las principales tareas con MEB5s(28d). D=Destete / C=Cubrición / P=Partos
4. Rotación de zona –control - cubrición de 5 semanas
Presenta el inconveniente de mover cerdas gestantes a patios con 28 días, muy justos si solo se dispone de espacio para un lote, lo que puede traducirse en mayor mortalidad embrionaria.
5. Rotación de transición múltiple de 5 semanas
Implica sacar lechones pequeños a cebo si solo se dispone de espacio para un lote en transición. Si desea alargar el tiempo, es necesario disponer de espacio para 2 lotes (rotación de 10 semanas), lo que habitualmente implica ampliar las plazas de transición y acomodarlas a lechones que pueden superar los 30 Kg de peso. Idealmente estos 2 lotes deberían estar separados si se quiere sacar el máximo provecho de la ventaja sanitaria del sistema. La ventaja de tener 2 lotes en transición es que se ahorran plazas de cebo, pero por el otro lado el coste del transporte aumenta al mover lechones más grandes.
6. Desajuste de cerdas a banda
Las repeticiones, anoestros y cerdas vacías en patios son más difíciles de ajustar a banda y aumentan los días no productivos.
7. Imposibilidad de hacer nodrizas
Este es un punto complicado, más aún con cerdas hiperprolíficas, aunque también es verdad que el hecho de no hacer nodrizas es interesante para disminuir la circulación de PRRS. Con MEB5s la única opción es intentar llegar a una edad en la que parte de los lechones ya se puedan destetar y alojarlos o bien en la misma maternidad, o en una sala para destetes tempranos.
8. Mayor espacio necesario de gestación para mover cerdas
Al pasar de MEB1s28d a MEB5s28d, pasamos de destetar, de golpe, 5 veces más cerdas. Esto implica tener más espacio para alojarlas mientras la maternidad se limpia para la entrada del siguiente lote. Para gestionarlo lo ideal sería ampliar la gestación, lo que no suele ser fácil, por lo que en muchas granjas se opta por destetar en varios días, para entrar rápidamente parte del siguiente lote a maternidad. El problema de este manejo es que acorta el tiempo de vacío sanitario de la maternidad, lo que suele dar lugar a problemas derivados de vacíos sanitarios muy cortos.
Alternativas al MEB5s28d: MEB3s28d MEB3/2s28d y MEB2,5s28d
El MEB5s28d impone una serie de retos, fruto de su elevada concentración de cubriciones. Otros sistemas de MEB>1s pueden ser sanitariamente potentes, sobre todo si logramos que los lotes de transición estén alojados de forma separada. Dentro de este escenario tenemos las siguientes opciones:
1. MEB3s28d
2. MEB3/2s28d
3. MEB2,5s28d
No se han contemplado otras opciones, como el MEB4s21d y MEB2s21d porque obligan a destetar a 21 días como máximo, lo que va en contra de la legislación europea de bienestar. Además, suponen el riesgo añadido de que los brotes de Rosalía en lechones destetados a menor edad tienen un impacto mucho más grave.