C. Casanovas1, Pep Molera2, D. Espigares1
1 Ceva Salud Animal, Barcelona, España
2 Vet&Ram Tona, Spain
El estudio se llevó a cabo en una granja de 1850 cerdas en España, incluyendo fase 1 y fase 2. Se compararon dos
tratamientos diferentes:
Ambos tratamientos se aplicaron al día siguiente del destete (alrededor de los 28 días) en transición. Se seleccionaron aleatoriamente 36 lechones por tratamiento y se les crotaló para su seguimiento individual. Se comprobó la temperatura antes de la vacunación y 6, 24 y 30 horas después.
Se tomaron muestras de sangre en el momento de la vacunación y 3, 6, 9, 12, 16 y 22 semanas después para comprobar la viremia de PCV2 y PRRSv. La seroconversión en el momento de la vacunación y en la semana 6 se analizó mediante los ensayos ELISA Biochek e Ingenasa PCV2 y ELISA ID Vet Mhyo. Los resultados se compararon mediante la prueba t de Student o la prueba de chicuadrado. Se consideraron diferencias significativas con un valor de p< 0,05.
Diferencias en el aumento de la temperatura tras la vacunación
El Tratamiento A mostró un aumento de temperatura significativamente mayor que el Tratamiento B a las 6 horas post-vacunación (40,06 ºC [SD=0,38; IC95%=39,93–40,19] vs. 40,5 ºC [SD=0,49; IC95%=40,34–40,66]) y a las 24 horas (39,8 ºC [SD=0,44; IC95%=39,63–39,93] vs. 39,3 ºC [SD=0,33; IC95%=39,22–39,45]). En el momento de la vacunación y a las 30 horas no se observaron diferencias.
Figura 1: Incrementos de temperatura después de la vacunación
Figura 2: Seroconversión frente a PCV2 con los tests serológicos Biochek e Ingenasa a las 6 semanas post-vacunación
Diferencias en la seroconversión frente a PCV2 a las 6 semanas post-vacunación
El Tratamiento B mostró una seroconversión frente a PCV2 significativamente mayor a las 6 semanas post-vacunación tanto en el ELISA Biochek (valor S/P 2,633 [SD=0,174; IC95%=2,572–2,693] vs. 2,004 [SD=0,466; IC95%=1,844 –2,164]) como en el ELISA Ingenasa (valor S/P 0,692 [SD=0,211; IC95%=0,618–0,766] vs. 0,583 [SD=0,208; IC95%=0,512–0,654]).
El número de animales seropositivos a PCV2 también fue mayor para el Tratamiento B (100% vs. 89%). No se observaron diferencias de seroconversión con el ELISA ID Vet Mhyo.
Diferencias en la detección por PCR de PCV2 y PRRS durante el período estudiado
El Tratamiento A presentó 2 pools positivos a PCV2
(5,31×10^4 y 1,47×10^5 en la semana 16) y uno en la
semana 22 (<10^4). Con el Tratamiento B, no se detectó circulación de PCV2 en ninguno de los lechones a lo largo de los distintos muestreos.
Table 1: Porcentaje de pools positivos a PCV2 por semana
Figura 3: Porcentaje de pools positivos a PRRS por semana
Durante el período estudiado circuló una cepa de PRRSv altamente patógena de la semana 6 a la 22 en ambos grupos. La circulación de PRRSv se inició antes en el grupo A, donde ya se detectaron animales positivos en el momento de la vacunación. En el grupo B, la mayoría de los lechones se infectaron más tarde y la detección se prolongó hasta el momento del sacrificio en algunos animales.
En este estudio de campo, la vacuna combinada PCV2d y Mhyo, CIRBLOC M HYO, mostró una reacción significativamente menor tras la vacunación en comparación con el tratamiento previamente establecido.
Este es un aspecto relevante, ya que este tipo de vacunas se aplican habitualmente alrededor del momento del destete, donde una elevada reacción posvacunal puede provocar descensos en el consumo de los lechones en un momento crítico, o incluso favorecer el aumento de temperatura corporal en las cerdas lactantes cuando se administra durante la lactación.
El Tratamiento B también mostró una seroconversión frente a PCV2 más elevada y homogénea a las 6 semanas post-vacunación, lo que permite una evaluación más precisa de si los lechones han sido correctamente vacunados.
Además, el Tratamiento B controló de forma muy eficaz la aparición de viremias por PCV2 hasta las 22 semanas post-vacunación, lo cual es especialmente significativo considerando que durante toda la fase de crecimiento estuvo circulando una cepa de PRRS altamente virulenta.